Hace un año fui al desierto (en algún lugar del West Bank) para participar en un retiro llamado “Mujeres, Círculos Lunares y yoga. Un retiro en el Desierto”. Fue organizado por Ashley Szlachta, una gran profesional multifacética. Es profesora de yoga, terapista de masajes y artista. Además es una bellísima persona:



Fui al retiro tanto como fotógrafa como participante. Fue una gran experiencia por varias razones. Además de practicar yoga (que siempre es importante para mí), aprendí sobre los ciclos de la luna, compartí historias y sentimientos, hice algunas actividades más artísticas y legué a conocer un maravilloso grupo de mujeres. Saqué muchas fotos del evento. Aquí tienes una selección para que podais ver el ambiente del retiro:

Como fotógrafa, en este retiro empecé mi primer proyecto: “Mujeres de muchas facetas”. Mi primera intención fue tomar fotos de las participantes para mostrar la forma en la que expresamos emociones. Al principio me pareció una idea muy sencillita, pero he aprendido que en realidad el tema de las emociones es bastante complejo. Antes del retiro ya había estado haciendo sesiones fotográficas y he llegado a hacer algunos eventos como por ejemplo bodas. Pero ese fin de semana, empecé algo diferente ya que éste ha sido mi primer proyecto a largo plazo y después de un año de trabajo  me complace compartir hoy con vosotros  “Mujeres de muchas facetas”.

La historia detrás del proyecto

Soy consciente de la importancia de las emociones en la comunicación visual. Por esa razón los fotógrafos estamos obsesionados con ellas. La idea es captarlas en una imagen para transmitir lo que se quiere expresar. No es tan fácil como pueda parecer. Como en muchas otras cosas en la vida, aunque se puede leer mucho acerca de las emociones (y hay algunos libros realmente buenos), la teoría sólo puede llevarte hasta cierto punto. En algún momento tienes que experimentar las cosas por tí mismo.

Le estuve dando vueltas durante un tiempo a la idea de experimentar con las emociones sin llegar a definir nada en concreto. En mi rutina diaria, necesitaba atender diversas obligaciones, lo que me dejaba muy poco tiempo para desarrollar mis ideas. Afortuadamente Ashley organizó su retiro. Consistía en un fin de semana en medio de la nada (desierto) que proporcinaba un ambiente seguro (área libre de prejuicios). Las participantes fuimos un grupo de mujeres que fuimos a sentirnos libres para crear, compartir y sentir. El retiro me proporcionó las condiciones perfectas para que el proyecto de las emociones tomara forma.

La sesión de fotos

Armada con mi cámara y con la ayuda de mi amiga Priscila, montamos un rincón dedicado a sacar fotos: colguamos una tela negro en una pared para usarla como fondo neutro, colocamos una silla enfrente e hicimos una lista de 16 emociones.

Las chicas pudieron ir viniendo al estudio de fotos improvisado durante los descansos de las otras actividades del retiro. El concepto era simple: Priscila (y más tarde Shira, que también se nos unió) leía la lista de emociones en voz alta y las chicas tenian que representar lo primero que les venía a la mente. La lista de emociones era leída bastante rápido, así que no había mucho tiempo para pensar. La actividad fue divertida. Aunque las participantes al principio se sentían un poco raras ya que la cámara siempre impresiona un poco, gracias al buen ambiente del retiro todo el mundo se abrió rápidamente y las sensaciones extrañas iniciales se convirtieron en risas.

Este proyecto se inspiró en el “Faceboard project” del fotógrafo Mike Larremore. Incluso me puse en contacto con Larremore para explicarle que íbamos a hacer esta actividad. Se mostró muy feliz al escuchar la idea y me dijo que sentía curiosidad por ver los resultados.

La fuerza de las emociones

Después del retiro, comencé a clasificar, seleccionar y editar las fotos. Fuy foto a foto, sin saltarme ni una. Decidí enfatizar el negro del fondo para que no distrajera y que cualquier persona que mire las imágenes se centre solamente en las mujeres y sus expresiones. Aunque me esforcé mucho por permanecer imparcial, me ví emocionándome con las fotos. Estas mujeres me hicieron sonreír con su felicidad y enfatizar con su  tristeza. Sentí su orgullo y me encendí al ver su ira. He experimentado la fuerza y ​​el poder de las emociones y quiero agradecer a “mis modelos”, por ello.

Aquí tienes los mosaicos emocionales !! (Le puedes echar un vistazo al cuadro de emociones de un poco más arriba para saber el orden en el que coloqué las fotos en los mosaicos)

Ashley

 Contessa

Danya

Deva

 Gemma

 Ilana

Inna

Nili

Priscila

Shira S.

 Shira T.

Stephanie

Tal

Tamara

Tressa

Zena

 Zohar

Lo que he aprendido con este proyecto

Ya no veo las emociones de la misma manera. Ahora soy realmente consciente del importante papel que las emociones tienen en la comunicación visual, no porque lo leí en un libro, sino porque lo sentí por mí misma. De hecho aún estoy jugando con las imágenes del retiro; Agrupándolas de diferente manera, comparándolas… tengo entretenimiento para una temporada!!  También comencé a investigar más profundamente  acerca de las emociones. Todavía estoy en los inicios, ya que me he dado cuenta de lo amplio que es el tema de la comunicación visual es un tema amplio. Estoy muy contenta de haberme metido en esto y quiero compartir algo de lo que he aprendido hasta el momento:

#Existe la  tendencia a dividir las emociones en dos categorías: sociales (son las emociones que aprendemos de nuestro entorno) y biológicas (son emociones innatas que todos compartimos). En el siglo XX, Paul Ekman afirmó que hay seis emociones biológicas (ira, asco, miedo, felicidad, tristeza y sorpresa), aunque recientemente, estudios de la Universidad de Glasgow afirman que todo comportamiento humano puede reducirse a cuatro emociones: Felicidad/alegr’ia, tristeza, miedo / sorpresa e ira/asco.

#Observé que algunas expresiones eran fáciles de mostrar (las biológicas especialmente), pero otras eran un poco más complicadas y las chicas tardaban algo más en representarlas. Una especialmente confusa era “malicia”. Aquí puedes ver una foto de Tamara preguntándose qué hacer! 🙂

#El Orgullo fue una emoci’on divertida porque vi que muchas de nsostras hacemos la pose de la  famosa foto de Che Guevara. Quizás es por esa razón que esa foto nos comunica tanto? Porque nos relacionamos fácilmente con ella?

# Aunque estábamos trabajando con expresiones universales, hay alguna singularidad en todos nosotras. El siguiente ejemplo es acerca de “Alivio”. Aunque las expresiones pueden ser similares, no eran nunca las mismas.

# Hacer la secuencia de emociones fue un ejercicio divertido. Debido a la necesidad de reaccionar r;apido, era fácil para las chicas concentrarse en las emociones y olvidar que estaban delante de la cámara. Ahora uso esta actividad en otras sesiones de fotos, para hacer reír a la gente y que pierdan la timidez debida a la cámara. De hecho, es entre dos emociones en las que conseguia las que para mí eran las mejores fotos de las bellísimas mujeres que participaron ene el proyectoÑ

#Otra cosa que aprendí fue sobre mí. He sigdo capaz de acabar un proyecto de fotografía! Es cierto que tardé un año entero en editar las fotos y construir los mosaicos…pero lo hice! Durante este año he pasado por muchas cosas que requerían mi atención inmediata y me obligaron en diversas ocasiones a dejar este proyecto un poco de lado: me he mudado dos veces (una vez cambiando incluso de pais), he tenido que buscar un nuevo trabajo, adaptarme al nuevo trabajo….y no quiero seguir para no aburrios. Lo importante es que a pesar de todo, no renuncié al proyecto y ahora aquí está !!! Es real!! Estoy muy contenta!

Espero que disfrutes con este proyecto tanto como yo! Ya estoy pensando en el siguiente!! 🙂

Hasta la proxima!!

Sarah