Recuerdo cuando tuve en mis manos mi primera cámara reflex digital. La compré de segunda mano a una amiga que la tenía como nueva. Una Nikon D3100. Cuando la saqué de la caja, además de no tener ni idea de cómo encenderla, estaba super emocionada!! Me sentí feliz! En realidad este sentimiento de felicidad plena me duró hasta un mes o dos más tarde, cuando se enturbió con el terrible sentimiento de que necesitaba algo más…más objetivos, más filtros, más accesorios, más, más, más…

Esta es mi Nikon D3100. A pesar de ser la cámara más sencillita de su gama y de que ya ni la fabrican porque hay un modelo nuevo, es aún mi cámara favorita. Hemos pasado muchas venturas y desventuras juntas! Incluso nos caímos en un riachuelo!!

No puedo negar que aprendí una barbaridad gracias a leer cientos de artículos en multitud de blogs, libros, tutoriales… Pero a la vez fui bombardeada por numerosa información referente a equipamiento fotográfico. No me entiendas mal…considero esta información muy útil cuando necesitas algo y quieres compar artículos o conocer más el producto. Pero como principiante, ver tanto equipamiento fotográfico por todos lados me generó la idea de que yo lo necesitaba tener todo para poder ser fotógrafa. Bueno, quizás no todo todo. Pero tenía claro que necesitaba más de lo que tenía. Así que la felicidad de tener una cámara nueva se disipó con la angustia de no poderme permitir ampliar mi equipo con el último objetivo o ese flash externo tan genial que salía en el último artículo del blog del momento.

Ahora que ya llevo un tiempo haciendo fotos, creo que en realidad fue una suerte que no me pudiera permitir comprar todo el equipo que “necesitaba”. Yo seguí haciendo fotos con mi humilde Nikon D3100 durante años y me fui dando cuenta que lo que creía imprescindible, era en realidad un capricho generado por mis tendencias consumistas.

Poco a poco fui adquiriendo alguna cosilla. Algunas las amorticé bien. Otras las usé sólo un par de veces y ahora están acumulando polvo en un cajón. Curiosamente una de las cosas que más he usado es un reflecfor que me compré en Amazon por menos de 15 euros.

equipo fotografia

Mi relector 5×1. Es bueno, bonito, barato…y útil!! Lo utilizo para eliminar sombras y difundir la luz.

Con toda esta reflexión lo que quiero decir es que no se necesita un equipazo para empezar en el mundo de la fotografía. Cualquier cámara vale, ya sea una reflex, evil, compacta o la de tu teléfono móvil. A medida que avances, ya verás cuales son tus necesidades (las reales, no los caprichos) y ya te adaptarás a la situación. No esperes a comprarte un equipazo para empezar a disfrutar de tu afición.

Reconozco que es cierto que tu equipo puede tener limitaciones. Por ejemplo, yo con mi teléfono no puedo modificar la apertura del objetivo y por lo tanto no puedo jugar mucho con el enfoque. Pero incluso con esa limitación, aún hay muchas cosas que puedo practicar y aprender, especialmente de composoción fotográfica. Te recomiendo que en lugar de poner tu atención en lo que NO puedes hacer, te centres en lo que SÍ puedes hacer. Eso te permitirá crecer como fotógrafo y te dará un tiempo para analizar si esa limitación es real o es infundida. Te lo explico con un ejemplo:

Yo no tenía un teleobjetivo cuando empecé. Miraba precios y eran astronómicos, así que me resigné a no tenerlo. La cuestión es que al cabo del tiempo me di cuenta de que lo que me gusta es fotografiar naturaleza (flores, árboles…) y gente…pero de cerca. Un teleobjetivo me habría ido bien en alguna ocasión, pero muy raramente. Y sinceramente, cargar con un bicharraco de no sé cuantos kg en la mochila por si acasooooo… no es ni práctico  ni realista. Ahora me alegro de no haberme gastado esa cantidad de dinero en un teleobjetivo. En cambio, me di cuenta de que me iría genial tener un poco más de luz para mis retratos, así que en lugar de teleobjetivo me acabé comprando un 35mm f 1.8 que me permite sacar fotos en condiciones de baja luz y además resulta ser el objetivo más barato de Nikon!

Este objetivo de 35mm f1.8 es el más barato que tiene Nikon. Pero para mi es sin duda uno de los objetivos que mejor servicio me hace. Mucho más que, por ejemplo, un caro teleobjetivo

Resumiendo, aquí va mi consejo: empieza con lo que tienes y si no tienes cámara, compra algo que esté dentro de tus recursos. No hace falta invertir todos los ahorros en una cámara. Dedicate a aprender y a disfrutar sacando fotos y cuando veas que te entra la necesidad de comprar algo… no lo hagas inmediatamente. Aguanta el impulso inicial y date un tiempo para darte cuenta si de verdad es lo que necesitas. Si era sólo un impulso, en un par de semanas o un mes se te pasará y te habrás ahorrado un dinero. Que es lo que necesitas, pues ya puedes empezar a pensar si lo quieres adquirir ahora o esperar un poco a formarte más en el mundillo y también en cómo financiarlo.

Espero que mi experiencia te anime a empezar con la fotografia hoy mismo independientemente de con lo que dispares… cámara, teléfono… lo importante es hacer algo con lo que disfrutes! 🙂 Un saludo y hasta el siguiente articulo!!

Sarah