En mi galería tengo una sección dedicada exclusivamente a fotos del mundo del yoga. Es una faceta de mi trabajo que me da muchas alegrías. El yoga para mí no es sólo un tema fotográfico, sino que es parte de mi vida.

 Me metí en el mundo del yoga casi por casualidad

 

Lo mío con el yoga se remonta a hace más de 10 años. En aquellos entonces estaba apuntada a un gimnasio que ofrecia tabién clases de yoga y decidí probar. Tenía curiosidad. Me gustó, pero no acabé de cuajar bien. Lo encontaba una actividad un pelín lenta y además la vida me llevó por otros caminos ya que me mudé a otro sitio y dejé ese gimnasio. No me volví a precupar por el yoga en mucho tiempo. Supongo que el Universo me estaba diciendo que aquel no era el momento.

En el 2013 me mudé a Israel por motivos de trabajo y al poco de llegar conocí a la que se convirtió en mi amiga Inna. Me comentó que ella hacía yoga en un estudio del pueblo donde vivíamos las dos y me invitó a ir con ella. Esta vez sí que me gustó!! Era otro estilo, que más tarde descubrí que se llama Ashtanga. Es un tipo de yoga bastante físico. Se basa, simplificando mucho el tema, en hacer una secuencia de posturas determinada hasta que las dominas y entonces pasas a una segunda secuencia y así sucesivamente. Yo aún voy por la primera, mejorando poco a poco porque en el yoga no hay prisa. Lo importante es ir haciendo. El gran maestro de Ashtanga, Pattabhi Jois, repetía una frase que me gusta mucho:

“Práctica y todo llegará”

Y ahí ando. Practicando lo que puedo. Me va un poco a rachas. Hay épocas que puedo practicar de forma habitual y otras en las que el día a día me absorve tanto que me paso semanas sin practicar. Pero siempre vuelvo. Porque el yoga es una de mis pasiones. Y es una práctica para toda la vida, así que espero aprender a gestionar mejor las épocas que me separan de mi practica y que cada vez sean menos frecuentes y más cortas. Ese es mi reto personal.

 

Yoga y fotografía, una combinación perfecta

 

Supongo que era sólo cuestión de tiempo que mi pasión por el yoga se fusionara con mi otra pasión: la fotografía. Todo empezó de una forma bastante espontánea, gracias a Nita, que me propuso mi primera sesión de fotos, allá por el 2015. Si te va el yoga quizás ya la conoces. Nita (Reino de Nita), además de ser una bellisima persona, es también profesora de yoga y usa las redes sociales, y especialmente su perfil de Instagram,  para promocionar su trabajo.

Hablando un día con ella, me comentó que necesitaba fotos bonitas y me propuso hacer una sesión. En ese momento me entraron todos los miedos: no voy a saber hacerlo bien, las fotos no le gustaran porque serán horribles…. Mi primer impulso fue decirle que no podía y salir corriendo a ahogar mis penas en helado de chocolate. Pero me lié la manta a la cabeza y acepté el reto.

La primera sesión fue todo reto personal

En ese momento no era consciente de la suerte que tuve ya que Nita es el modelo que todo fotografo quisiera tener. Me propuso ideas, me mandó fotos que le parecian inspiradoras y se mantuvo abierta a todas mis sugerencias. Me preparé para esa sesión durante días. Estaba preocupada por si algo salía mal. Peró no me eché atrás!! El día de la sesión quedamos para ir a las bonitas playas de Rosh Hanikra, en el norte de Israel (justo en la frontera con el Líbano). Una vez empezamos con la sesión todo empezó a fluir y acabamos sacando un montón de fotos. Aprendí tantas cosas que para explicartelas he decidido dedicarles un artículo completo (lo publicare proximamente!!).

Aquí teneis algunas de las fotos de aquella primera sesion de fotos de mi carrera:

 

 

Nita nos sugirió ir a hacer algunas fotos a una plantación de bananas. Y allí que nos fuimos!!

 

 

Estas fotos simbolizan mucho para mí. Son el comienzo de mis sesiones de fotos y también de una más estrecha relación con Nita. Ahora veo estas fotos y me doy cuenta de lo que hemos progresado. Nita ha seguido estudiando yoga en India y ha estado dando clases y talleres en diferentes lugares del mundo. Además nunca ha abandonado su practica personal, por lo que, como buena yogui que es, mejora con los años. Por mi parte, mi estilo fotográfico también ha evolucionado. A base de hacer sesiones he ido aprendiendo y mejorando. Si ya lo decía Jois… “Práctica y todo llegará”! Y para que veias la diferencia con nuestros inicios, aquí teneis un par de fotos de sesiones más recientes que hemos hecho:

 

 

Espero que hayas disfrutado con este articulo!! Si os interesa el tema no os perdais los próximos artículos sobre sesiones de fotos de yoga! Hasta la próxiima!!